Humedad, calidad del aire y confort ambiental

Se suele afirmar que los elementos que determinan la calidad ambiental en una vivienda son la son la temperatura, la humedad y la ventilación. Pero realmente sabemos como interaccionan estos elementos para garantizar la renovación completa del aire, y el confort en nuestras viviendas?

Como sabemos, estos factores interactúan entre sí; por ejemplo, si hay mucha humedad parece que haga más calor de lo que indica el termómetro, o si hay movimiento del aire, la temperatura parece menor, dando lugar lo que denominamos sensación térmica.

No podemos, sin embargo, definir con exactitud los parámetros de ese tipo de calidad ambiental relacionándolo con el confort ya que todo es bastante subjetivo. La lucha por el mando del aire acondicionado demuestra que cuando para una persona hace frío, otra la encuentra perfecta o tiene frio.

Lo que si sabemos es que además de generar dióxido de carbono, un ser humano produce de tres a cinco litros de vapor de agua al día, y que en una vivienda a esta humedad ambiental tenemos que añadir el vapor desprendido al cocinar, el de las duchas,  el lavado de ropa y la procede de los materiales o defectos de construcción.

El cuerpo humano produce calor y desprende vapor de agua. Ambos – el calor por convección y el vapor por la transpiración- son tranferidos al ambiente. Este proceso puede ser facilitado o interferido por la cantidad de agua existente en el aire y por ello tendremos la sensación de bienestar, confort, o la ausencia del mismo.

La importancia de la ventilación es tal que afecta a la normativa de las viviendas y locales de negocio que están sometidas a una normativa de ventilación como que regulan desde la Calidad de aire interior (II – DB HS 3) a como deben de distribuirse las ventanas en una vivienda.

Todo ello pone de manifiesto la necesidad de una adecuada ventilación que cumpla estas funciones:

• Renovar el aire necesario a la respiración.
• Evitar acumulación de olores y gases tóxicos.
• Evitar la humedad por condensación del aire y mejorar la humedad relativa en las viviendas.

Normalmente la ventilación se realiza de forma natural mediante la apertura de ventanas, pero hay casos en que este fenómeno se limitado por defectos de construcción y otros factores que incrementan la condensación del agua en las viviendas y necesitan sistemas extras de ventilación (ver humedad por condensación),

Pero en todo caso es necesario en toda vivienda es necesario seguir una serie de buenas prácticas que garanticen el tiempo necesario para la renovación completa del aire, y eso depende en buena parte de la posición de las aberturas de las ventanas. En Stop Humedades os damos esta aproximación del tiempo necesario para una adecuada ventilación.

  • Ventanas opuestas completamente abiertas: 2-4 minutos
  • Ventana completamente abierta: 4-10 minutos.
  • Ventana semi-abierta: 8-15 minutos.
  • Ventana basculada: 30-75 minutos.
  • Ventana basculada, persiana cerrada con las rendijas abiertas: 45-120 minutos